Next Blog

Saas y Cloud para los Ayuntamientos

Escrito por Angela Medrano | Apr 22, 2026 11:41:31 AM

Entorno Cloud y modelo SaaS en las administraciones públicas locales

El avance hacia entornos de trabajo Cloud y, en particular, hacia soluciones SaaS (Software as a Service),  son los dos vectores clave de modernización de las administraciones públicas locales en España.

Ayuntamientos, diputaciones y cabildos se enfrentan hoy a un contexto en el que la presión por ofrecer mejores servicios públicos, más ágiles, accesibles y eficientes, convive con limitaciones presupuestarias, marcos normativos exigentes y estructuras tecnológicas heredadas.

En este escenario, entender qué implica realmente adoptar Cloud y SaaS  es fundamental para tomar decisiones acertadas y sostenibles en el tiempo.

Desde un punto de vista conceptual, el cloud computing supone un cambio de paradigma en la forma en que se consumen y gestionan los recursos tecnológicos.

Frente a los modelos tradicionales on-premise, donde la administración es propietaria de la infraestructura y responsable de su mantenimiento, el cloud permite acceder a recursos tecnológicos bajo demanda, con escalabilidad y pago por uso.

Dentro de este modelo, el SaaS representa el nivel más avanzado de externalización, donde la solución completa, infraestructura, aplicación y evolución, es gestionada por el proveedor, y la administración se centra en el uso del servicio.

 

La foto actual en la administración pública local

En el ámbito de las administraciones públicas locales, este cambio no es únicamente tecnológico es también organizativo, jurídico y cultural. Persisten todavía interpretaciones erróneas, como considerar SaaS cualquier software alojado externamente o replicar esquemas de contratación de software a medida en servicios que, por naturaleza, deben ser estándar y evolucionar de forma continua. Estas confusiones no son menores, ya que impactan directamente en la eficiencia del gasto público, en la dependencia del proveedor (lock-in) y en la capacidad de adaptación futura.

En España, la adopción de cloud y SaaS en el sector público está fuertemente condicionada por el marco normativo. La Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público (LCSP) establece los principios de libre concurrencia, eficiencia y no discriminación, que deben guiar cualquier proceso de contratación tecnológica. En este sentido, definir correctamente el objeto del contrato resulta crítico ya que no es lo mismo contratar licencias perpetuas que servicios recurrentes. Un pliego mal definido puede limitar la competencia, favorecer a un único proveedor o impedir la evolución natural del servicio.

A nivel de seguridad y cumplimiento, el Esquema Nacional de Seguridad (ENS), regulado por el Real Decreto 311/2022, establece los requisitos que deben cumplir los sistemas de información que manejan datos en el sector público. En el contexto cloud y SaaS, esto implica evaluar no solo la solución, sino también al proveedor, sus certificaciones y su modelo de operación. Del mismo modo, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales obligan a prestar especial atención a aspectos como la ubicación de los datos, la figura de los subencargados de tratamiento y las transferencias internacionales.

 

 

Más allá de la norma

En este proceso de transformación, diversas entidades públicas y organismos actúan como referencia y apoyo para las administraciones locales.

La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha desarrollado guías y recomendaciones para la digitalización municipal, mientras que el Centro Criptológico Nacional (CCN), a través del CCN-CERT, proporciona directrices específicas sobre seguridad en entornos cloud. Por su parte, la Secretaría General de Administración Digital (SGAD) impulsa iniciativas como la Estrategia Cloud de la Administración General del Estado, que marca una clara orientación hacia modelos híbridos y multicloud, priorizando soluciones compartidas y reutilizables.

Asimismo, observatorios y foros como el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI) o iniciativas europeas en el marco del programa Europa Digital aportan análisis, buenas prácticas y tendencias que ayudan a contextualizar las decisiones a nivel local. No se trata solo de adoptar tecnología, sino de hacerlo con criterio, alineando la estrategia digital con los objetivos de servicio público.

Uno de los grandes retos en la adopción de SaaS en administraciones locales es evitar el denominado “lock-in” o dependencia excesiva del proveedor.

A diferencia de los modelos tradicionales, donde la administración tenía mayor control sobre el software, en SaaS la relación es continua y basada en servicio. Por ello, es imprescindible incorporar desde el inicio cláusulas que garanticen la portabilidad de los datos, la interoperabilidad y condiciones claras de salida.

En este punto, el Esquema Nacional de Interoperabilidad (ENI), regulado por el Real Decreto 4/2010, juega un papel clave al establecer los principios para asegurar la capacidad de los sistemas y procedimientos de compartir datos y posibilitar el intercambio de información.

Otro aspecto crítico es el cambio en la gobernanza tecnológica. La adopción de Cloud y SaaS exige una mayor coordinación entre áreas que tradicionalmente han trabajado de forma separada: tecnología, contratación, intervención y áreas de negocio. Las decisiones ya no pueden tomarse de forma aislada, ya que tienen implicaciones legales, económicas y operativas. Esto obliga a desarrollar nuevas capacidades dentro de la organización, desde la definición de requisitos funcionales hasta la gestión de proveedores y el seguimiento de niveles de servicio (SLA).

Puedes obtener información complementaria y con más detalle en este otro artículo.

Desde una perspectiva económica, el paso a modelos SaaS también implica un cambio en la estructura del gasto, pasando de inversiones (CAPEX) a gastos operativos (OPEX). Este cambio, aunque en muchos casos mejora la previsibilidad y eficiencia del gasto, requiere una adaptación en los procesos presupuestarios y en la forma de justificar el retorno de la inversión. No se trata solo de cuánto cuesta, sino de qué valor aporta en términos de mejora del servicio público, reducción de tiempos y aumento de la transparencia.

 

Conclusión

La contratación de SaaS en el sector público no requiere nuevas leyes, sino mejores decisiones.

En definitiva, la adopción de cloud y SaaS en las administraciones públicas locales no es una moda, sino una necesidad estratégica para responder a los retos actuales y futuros. Sin embargo, su éxito dependerá en gran medida de la capacidad de entender sus implicaciones más allá de lo tecnológico, integrando aspectos normativos, organizativos y culturales. Solo así será posible aprovechar todo su potencial, evitando errores habituales y construyendo una base sólida para la transformación digital del sector público.