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Interoperabilidad: el pilar invisible de la nueva Administración Electrónica

Escrito por Angela Medrano | Jun 3, 2026 1:52:21 PM

Hacia una administración conectada, inteligente y centrada en el dato

La evolución hacia una nueva Administración Electrónica no es únicamente una cuestión tecnológica, sino estructural. En este contexto, la interoperabilidad se posiciona como un factor protagonista, un vector que permite transformar sistemas aislados en ecosistemas conectados, eficientes y orientados al ciudadano.

El documento “El Marco Europeo de Interoperabilidad” ya señalaba, desde una perspectiva estratégica, que la capacidad de los sistemas para trabajar conjuntamente no solo es deseable, sino imprescindible para el desarrollo de servicios públicos digitales avanzados.

Esta visión, lejos de haber perdido vigencia, se ha consolidado como base de la transformación digital del sector público.

¿Qué entendemos por interoperabilidad para el sector público?

 
La interoperabilidad puede definirse como la capacidad de sistemas, aplicaciones y organizaciones para intercambiar información y utilizarla de forma coherente y eficiente.
Tal y como recoge el documento citado, este concepto no es único ni plano, sino que se articula entorno a tres dimensiones fundamentales:
  • Interoperabilidad técnica, relacionada con estándares, infraestructuras y protocolos de comunicación.
  • Interoperabilidad semántica, que garantiza que los datos compartidos tengan el mismo significado entre sistemas.
  • Interoperabilidad organizativa, enfocada en la alineación de procesos y modelos de gestión entre administraciones.

Este enfoque multidimensional ha sido posteriormente recogido y desarrollado por la Comisión Europea en el European Interoperability Framework (EIF), así como por su adaptación en España: el Esquema Nacional de Interoperabilidad (ENI) del que ampliamente te hablamos aquí.

 

Marco normativo y organismos que avalan la interoperabilidad en España

La interoperabilidad no es una recomendación, sino una obligación legal y estratégica en el sector público español y su desarrollo se apoya en un sólido marco normativo:

  • Ley 39/2015, del Procedimiento Administrativo Común: establece el derecho de los ciudadanos a no aportar documentos que ya obren en poder de la Administración, lo que implica interoperabilidad efectiva entre organismos.
  • Ley 40/2015, de Régimen Jurídico del Sector Público: regula el funcionamiento electrónico del sector público y refuerza la cooperación interadministrativa.
  • Real Decreto 4/2010, por el que se regula el Esquema Nacional de Interoperabilidad (ENI): define los criterios y recomendaciones para garantizar la interoperabilidad en las administraciones públicas españolas.
  • Reglamento (UE) 910/2014 (eIDAS): clave para la interoperabilidad en identidad digital y servicios de confianza a nivel europeo.

Organismos como la Secretaría General de Administración Digital (SGAD), el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, o la propia Comisión Europea, a través del programa ISA² y el EIF han impulsado esta visión de manera decidida.

 

 
La interoperabilidad clave de un sistema abierto
 
Uno de los aspectos más relevantes del documento analizado es la defensa de la interoperabilidad a través de estándares abiertos y neutrales, evitando dependencias tecnológicas que limiten la evolución de los sistemas.

En este sentido, se destaca que:

  • Los estándares abiertos permiten la competencia, innovación y sostenibilidad tecnológica.
  • La interoperabilidad no depende exclusivamente de estándares formales, sino también de su adopción real por parte del mercado.
  • Tecnologías ampliamente extendidas como XML, HTML o PDF han demostrado ser catalizadores de interoperabilidad efectiva.

Este planteamiento conecta directamente con las recomendaciones actuales de organismos como W3C, OASIS o la propia Comisión Europea, que promueven arquitecturas abiertas, reutilizables y basadas en datos.

 

El papel de la Administración debe ser impulsar sin limitar

El documento también introduce un debate  que sigue plenamente vigente: el equilibrio entre regulación e innovación.

Se recomienda que las administraciones públicas:

  • Fomenten el uso de estándares abiertos en la contratación pública.
  • Participen activamente en la definición de dichos estándares.
  • Eviten imponer soluciones tecnológicas cerradas o rígidas.
  • Promuevan la colaboración público-privada para acelerar la innovación.

Desde Berger-Levrault hemos dado un paso de gigante y ya es una realidad la puesta en el mercado de una solución de nueva Administración Electrónica que responde a esa urgencia y necesidad de ir hacia un modelo diferente de Administración pública en la que la interoperabilidad forme parte de la su estructura teórica y práctica.

Infórmate aquí de los 6 principios de la nueva Administración Electrónica

Este enfoque es coherente con las actuales estrategias de digitalización, como el Plan de Digitalización de las Administraciones Públicas 2021-2025, que apuesta por plataformas compartidas, reutilización de servicios y gobierno del dato.

 

Interoperabilidad como base de la Administración Inteligente

En el contexto actual, marcado por la inteligencia artificial, el dato y la automatización, la interoperabilidad adquiere una nueva dimensión:

  • Permite construir ecosistemas de datos interoperables, base del gobierno del dato.
  • Facilita la implantación de servicios proactivos, donde la administración se anticipa al ciudadano.
  • Hace posible la integración de IA y analítica avanzada, al garantizar datos accesibles, estructurados y coherentes.

Sin interoperabilidad, no hay automatización real, ni eficiencia, ni experiencia de usuario mejorada

 

Conclusión: de la interoperabilidad técnica a la interoperabilidad estratégica

La interoperabilidad ha evolucionado desde un concepto técnico a un principio estratégico de transformación pública. Como ya anticipaba el documento del Marco Europeo, su correcta implementación requiere:

  • Visión a largo plazo
  • Estándares abiertos
  • Colaboración entre actores
  • Y un marco normativo sólido

Hoy, en plena transición hacia una Administración Inteligente, la interoperabilidad no es solo un requisito: es el habilitador que conecta sistemas, datos y organizaciones para ofrecer servicios públicos más eficientes, transparentes y centrados en el ciudadano.